Archivo mensual: junio 2009

Cuento

Walk in fog por Kim Marius Flakstad

"Walk in fog" por Kim Marius Flakstad

Espero en la esquina. Los autos avanzan sin cesar en filas continuas como hormigas. Les miro; uno blanco, uno rojo, uno negro. De pronto uno se detiene e intenta morderme. Lo aparto con una patada en sus mandibulas. El semáforo cambia de color y entonces cruzo pizando sobre las franjas blancas com miedo de tocar el negro del asfalto.

Del este llega un viento silbando una melodía con tintes de flamento. Trae sobre el una densa nube cargada de aguas viejas. Nube gris, anciana que prefirió viajar por el mundo antes de inmolarse en forma de lluvia. Decide que es hora de partir y comienza a precipitarse. Sus gotas pardas saben a trigo y cebada, arena y tierra de campo, es fresca como los pirineos y calida como el ecuador.

Dos mujeres sentadas en el umbral de su hogar miran lo que queda de la tarde. Son hermanas, eso creo o tal vez, una tarde de lluvia como esta, decidieron unir sus craneos hasta el hueso como la promesa más grande de unión fraternal. Usualmente no pongo atención a esos detalles y esta vez tampoco lo habría hecho de no ser porque una de ellas me obsequió un pan de esos hechos con migas reunidas durante meses. Me gusta comer de este pan cuando quiero pensar porque así no me interrumpe el crujido que se produce al masticar.

Sigo mi camino comiendo aquel pan. Recuerdo que cuando niño pensaba en toda clase de cosas importantes como en donde duermen los peces y quién desprende las hojas a los árboles en otoño. Con la edad dejé de hacerlo. Me prometo volver a hacerlo.

Rumbo a mi hogar hay un parque escondido. Las flores que crecen ahí bailan cuando hace frío para calentarse. Ahí trabajé un tiempo quitando pulgas a los perros de los paseantes. Era un buen negocio, sin embargo, reubicar a las pulgas no es tarea sencilla y eso me obligó a cambiar de carrera.

Dos calles después hay un puente. Una hermosa construcción que cruza el río de la ciudad o así lo hacía hasta que una mañana los habitantes descubrieron que el río había decidido cambiar su curso. Se torció al norte, treinta y dos metros antes de pasar bajo el puente y exáctamente treinta y dos metros después continuó normalmente su curso. Mi abuelo decía que hay aguas que no permiten ser domadas por obras que opaquen su belleza.

Al llegar a casa me tiro en el sofá, recojo los pies en la mesita y busco con la lengua un trozo de pan en mis dientes. Sobre la mesa hay una pila de libros son leer la cual crece y crece desde que las letras se molestaron conmigo. Eso ocurrió el mismo día que comencé a pintar. Desde entonces se esconden, se mueven, giran o sólo se derriten formando manchas de Rorschach sobre suelo.

Caigo dormido. Me sueño compartiendo la banca de un parque con una muchacha. Ella me sonrie y al hacerlo sus ojos sonrien aún más. Deseo que todo el mundo sea tan extraordinario como su sonrisa. Me pierdo y cosas por el estilo.

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Equipo de Protección Individual (EPI)

La escalada es un deporte peligroso. La formación adecuada a través de cursos especializados es indispensable. El contenido de este espacio no pretende sustituir esta formación ni son una verdad absoluta, simplemente muestran un punto de vista de su autor.

Ya me lo han preguntado muchas veces. ¿Cuál es el material básico para comenzar a escalar? No es que me canse de decirlo pero es un tema para un post. Esta vez únicamente hablaré del EPI (equipo de protección individual), en otra ocasión hablaré del material colectivo.

  • Es importante un arnés cómodo

    Es importante un arnés cómodo

    Arnés. Lo más básico para empezar a escalar. Consiste en un conjunto de cintas que sujetan nuestras piernas y cintura. Es lo que nos une a la cuerda y nos sujeta en caso de una caida. Dado que algunas escaladas estaremos mucho tiempo suspendidos de el, es importante comprar uno comodo y a nuestra medida, que no corte la circulación ni se nos deslice o entorpesca nuestro movimiento.

  • Casco. Fundamental. Proteje la cabeza ante una caida y de objetos que caen. En la montaña se escucha mucho la frase si hubiera traido casco… Mejor usarlo que averiguar lo que pasa si no se usa.
  • Calzado. Tenis para escalada, bailarinas, gatas. El nombre no importa, es calzado pensado en la actividad, súmamente ajustado y con suela lisa para una mayor área de fricción.
  • Asegurador/descensor. Es un dispositivo por el que pasa la cuerda y nos permite asegurar a nuestro compañero de escalada. Es importante que permita el paso de la cuerda en doble para realizar el rappel. Este siempre debe ser utilizado con un mosquetón con seguro tipo HMS. Yo recomiendo los dispositivos tipo canasta por su simpleza.
  • Autoseguro. Es un cabo corto que permite asegurarnos rápidamente a un punto. Para este fin puede usarse un anillo de cinta de 60cm aunque también se ha popularizado el uso de las llamadas daisy chains. Se usa con un mosquetón con seguro.
  • Bolsa para magnesia. No hay que dar muchos detalles sobre esta. Solo compren una con un diseño que les guste y lo suficientemente grande para que entre su mano.

Esto es todo, con este material es suficiente para comenzar. Obviamente alguién más debe poner la cuerda y el resto del material -del que hablaré posteriormente-. El material no actual por cuenta propia, es necesario conocer su uso, sus limitaciones y su cuidado. Por eso siempre insistiré en tomar un curso con instructores capacitados.

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Ayer cerré los ojos…

Buddah por Andrea G. AKA Zenguru

Tal vez Budah tiene la respuesta.

…y pedí un deseo. Apreté fuerte los puños y hasta golpeé dos veces los talones de mis tenis rojos -pues no hay que subestimar la magia de Oz-. Crucé los dedos, recé un rosario. Oré mirando al oriente -para allá está la Meca, ¿no?-. Moví la naríz como conejo -según Hechizada funciona-. Busqué mis piedras de poder, llamé a Madame Sazú, moví muebles por aquello del Feng-Shui. Bueno, hasta hackee la Matriz pero algo salió mal. Mi deseo llegó a medias. Se rompió antes de materializarse por completo.

La proxima vez debo poner más esmero.

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Siempre pude ver

Ya estoy en Pachuca. Es de madrugada pero antes de ir a dormir quiero postear esto.

Me quedé dormido a la mitad del viaje. Posición incomoda por la falta de mi almohada pero descansaba profundamente. De pronto, aún entre sueños, tengo un flash-back. Me veo en tercera persona en mi cuarto. Estoy frente a la computadora. Sonrio cada vez que leo una ventana de chat. No es una sonnrisa normal, es una de esas que están entre la alegría, los nervios y la excitación -o tal vez todos ellos a la vez-. Doy click en un enlace y aparece una ventana de YouTube. Comienza a reproducirse un video de una cantante que desconozco pero que, casualmente, lleva mezclados en su nombre el nombre la mujer a que más he querido y el mio. Que curioso -pienso-. Quién platica conmigo es ELLA, en aquellos primeros días de los pocos que duró nuestro noviazgo. Me está dedicando esa canción, misma que incluiría en una tarjeta que no me atrevo a retirar de mi mesa de noche. Pues eso soñaba en el autobus cuando despierto. La misma canción suena en la radio del chofer. De ahía había nacido mi sueño. Pero entonces, ya despierto, no puedo evitar recordarla. Y ahora, con ELLA aún en mi mente, estoy en Pachuca escribiendo esto y aún con la cobardía de decir ELLA cada vez que quiero decir su nombre.

Este es el video. Me voy a dormir.

…amh, Anna, te quiero.

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Piedra de horno, Nicolás Guillén

4. just a little bit longer now por rachel a. k.

"4. just a little bit longer now" por rachel a. k.

La tarde abandonada gime deshecha en lluvia.
Del cielo caen recuerdos y entran por la ventana.
Duros suspiros rotos, quimeras lastimadas.
Lentamente va viniendo tu cuerpo.
Llegan tus manos en su órbita
de aguardiente de caña;
tus pies de lento azúcar quemados por la danza,
y tus muslos, tenazas del espasmo,
y tu boca, sustancia
comestible y tu cintura
de abierto caramelo.
Llegan tus brazos de oro, tus dientes sanguinarios;
de pronto entran tus ojos traicionados;
tu piel tendida, preparada
para la siesta:
tu olor a selva repentina; tu garganta
gritando –no sé, me lo imagino-, gimiendo
-no sé, me lo figuro-, quemándose- no sé, supongo, creo;
tu garganta profunda
retorciendo palabras prohibidas.
Un río de promesas
desciende de tu pelo,
se demora en tus senos,
cuaja al fin en un charco de melaza en tu vientre,
viola tu carne firme de nocturno secreto.
Carbón ardiente y piedra de horno
en esta tarde fría de lluvia y de silencio.

Vía: El sexo no cae.

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Libro: La ley de Herodes

La ley de herodesTras mi ingreso en los Scouts me sentí fascinado al descubrir que existía literatura más allá de los manuales técnicos y de estatutos. El primer libro que conocí de este género fue Cuentos de una noche de campamento, de Arturo Reyes Fragoso. Una colección exquisita de pasajes de la vida Scout sin tapujos y fuera de toda línea. Pero no me desviaré más. Este libro incluía en sus primeras páginas un fragmento del cuento Falta de espíritu Scout, incluido en La Ley de Herodes.

Poco después busqué este cuento completo y así fue como me enteré que Jorge Ibargüengoitia fue Scout y que, además, fue expulsado del movimiento por lo que llamaron Falta de espíritu Scout.

La ley de Herodes es un compilado de trece cuentos en los que el autor narra pasajes de su vida. La narrativa es rica y fluida, casi se puede escuchar a Ibargüengoitia platicar sus historias en la sobremesa.

Para algunos son cuentos mal logrados, para mi, un simple consumidor de historias sin grandes conocimientos en generos, son narraciones divertidas y entretenidas que no tienen desperdicio.

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