Archivo mensual: abril 2009

A Benito

No se como escribir sobre esto. Acabo de enterarme que mi amigo Benito falleció. En febrero sufrió un accidente mientras escalaba en una cueva en el estado de Guerrero. Desde entonces estuvo hospitalizado en el DF. La semana pasada lo llevaron a su casa, allá en Pachuca dónde vivía con sus padres. Su lucha fue heróica pero sus lesiones ganaron la última batalla y en esta no hay segundo intento, no existe la opción de destrepar y hacer un nuevo ataque a cima. Falleció y dejando mucho camino por vivir.

De verdad no se que pensar. Siempre estuve optimista y al saber de su alta confié en que las cosas iban para bien. Pero dicen que la montaña siempre reclama lo suyo y esta vez reclamó su vida.

Un anclaje saltó. Un estupido anclaje que fue inofensivo por años del que muchos se colgaron y que saltó justamente cuando su vida dependía enteramente de el. Aún sonrió antes de caer como lo hace aquel que disfruta de su actividad favorita.

Hoy le digo adios. Amigos en la montaña, amigos por siempre. Felices cumbres.

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Tonta Canción de Amor No. 2, El Gran Silencio

Lo primero que escuché de El Gran Silencio fue allá a finales de los buenos años 90’s con el Chuntaro Style. Estaba en mis primeros semestres de la Universidad y la música y los videos musicales eran parte medular en la charla con mis amigos Fran y Noemi. Fue en esos días que mi hermano llevó a la casa el álbum de Chuntaros Radio Poder en su versión de casette -sí fue en casette porque era lo más barato y además original-. El formato del álbum me pareció muy interesante con las presentaciones de locutores de radio antes de cada track. Pero principalmente fue la combinación de ritmos y el fraseo lo que me gustó.

Después de eso les perdí la pista. Fue hasta el pasado toquín aquí en Querétaro que volví a escucharlos. Tocaron como segunda banda, luego de Nana Pancha. Tan pronto salieron al escenario armaron un desmadre encendido como el infierno. Son una banda con mucha energía y tocan con todo. Luego de aquél día busqué sus rolas en Spotify dandome buenos momentos al oido.

Aquí dejo este video de la canción que el scrobling de mi last.fm marca como la más escuchada esta semana.

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La Muerte Rosa, André Bretón

Creative Commons Photo - Copyright © 2009

Creative Commons Photo - Copyright © 2009

Los pulpos alados guiarán por última vez la barca cuyas
velas están hechas de ese solo día hora a hora
Es la velada única tras la cual sentirás subir por tus cabellos
el sol blanco y negro
De los calabozos rezumará un licor más fuerte que la muerte
Cuando se la contempla desde lo alto de un precipicio
Los cometas se posarán suavemente en los bosques antes
de fulminarlos
Y todo pasará dentro del amor indivisible
Si el motivo de los ríos nunca desaparece
Antes de que sea completamente de noche observarás
La gran pausa de la plata
Sobre un pescador en flor aparecerán las manos
Que escribieron estos versos y que serán husos de plata también
Y también golondrinas de plata sobre el oficio de la lluvia
Verás el horizonte abrirse y de pronto habrá acabado el
beso del espacio
Pero el miedo ya no existirá más y los cristales del cielo y del mar
Volarán por el viento con más fuerza que nosotros
Qué haré yo con el temblor de tu voz
Sonríe danzarina alrededor del único lustro que no caerá
Trampa del tiempo
Subiré los corazones de los hombres
Para una suprema lapidación
Mi hambre dará vueltas como un diamante demasiado tallado
Trenzará los cabellos de su hijo el fuego
Silencio y vida
Pero los nombres de los amantes se olvidarán
Como la adónica gota de sangre
En la luz enloquecida
Mañana engañarás a tu propia juventud
A tu gran juventud luciérnaga
Los ecos solos harán moldes de todos los lugares que existieron
Y en la infinita vegetación transparente
Te pasearás con la celeridad
Que se pide a los animales de los bosques
Acaso te desgranes entre mis despojos
Sin verlos lo mismo que uno se arroja sobre un arma fluctuante
Pero yo perteneceré al vacío semejante a los Peldaños
De una escalera cuyo movimiento se llama muy penoso
Para ti los perfumes desde entonces los perfumes prohibidos
Lo angélico
Bajo el musgo esponjoso y bajo tus pasos que no existen
Mis sueños serán vanos y formales como el rumor de los
párpados del agua en la sombra
Me introduciré en los tuyos para sondear la profundidad
de tus lágrimas
Mis llamadas te dejarán dulcemente vacilante
Y en el tren hecho de tortugas de hielo
No tendrás que tirar de la señal de alarma
Llegarás sola a esta playa perdida
Donde una estrella descenderá sobre tus equipajes de arena

Versión de Manuel Álvarez Ortega

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Poesia compartida

"From My Apartment Window in Tuscany" por funkybug

"From My Apartment Window in Tuscany" por funkybug

Era una noche hermosa que se filtraba por las persianas de mi cuarto, ahí en el último piso del edificio. Soplaba un viento fresco, la calle ya estaba en calma e incluso se olía el aire cargado de una lluvia que no llegó. Ya que estaba solo, y una noche así debe comentarse, lancé un twitt al aire hablando de ella. No habría pasado nada más de no ser por un DM que recibí de una amiga a dos mil kilómetros de mi.

De ese mensaje enviado a todos y a nadie a la vez surgió esta conversación convertida en poesia.

Invitame a ver la noche a tu lado.

Si te tuviera a mi lado, la noche no exístiría
y este cuarto no se sentiría tan solo.

Ven por mi y llévame lejos
donde el pasado no duela,
donde el presente se pierda
y el futuro sea de miel.

Vayamos a donde el tiempo esté embotellado
y bajo llave.
Donde las estrellas caigan lentas como la nieve
y el mar y el aire se confundan.

Donde las mentiras no exístan
y tu mirada sea solo para mi.
Donde la Luna sea nuestro hogar
y el universo un lugar para explorar a solas.

Ahí haré de tu pecho mi paraiso,
tus labios mi alimento
y tu cintura el origen
y el final de todos mis anhelos.

Escala mis montañas con toda tu fuerza,
toma el agua de mis labios y nútrete de vida.
Toma mi cintura
y llévame a donde sólo tú sabes.

Beso a beso exploraré tu cordillera de cimas gemelas.
No te llevo al cielo porque de ahí vienes.
Tampoco al centro de la tierra porque eres más ardiente.
Pero te llevaré a donde tus sentidos
sean exaltados al mismo nivel de tu belleza.

Hazme explotar como volcan.
Llena mi cuerpo de tu sabor,
siente mi respiración sobre tu vientre
queriendo llegar donde sientes tocar el cielo.

Abrazado a tus muslos
viviré los últimos momentos de la amargura
y los primeros de la dicha divina.
Mil primaveras harán falta
para recrear esa felicidad.

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El encuentro con el libro Azteca

Old Books por Iguana Jo

"Old Books" por Iguana Jo

Tú no encuentras al libro, el libro te encuentra a ti. Mis amigos gosozos de la lectura coinciden en esta frase. Eso me ocurrió en el 2000, año fabuloso, lleno de mitos y miedos. Cursaba la materia de Electrónica Digital impartida por el temido Ing. Carrasco. Por las circunstacias, lease atraso por reprobar, tomé la materia en intersemestral. Mi grupo se compuso de cinco almas, una de ellas Sarai. 

Núnca había visto a Sarai en la Universidad hasta aquel diciembre. Aquella chica me gustó y como lobo en acecho, me senté a su lado. Haciendo las veces de mochila, ella usaba una bolsa de mano llena a rebozar. Al día siguiente descubrí la causa de la inflamación bolseril. Sarai cargaba un ejemplar de la novela histórica Azteca de Gary Jennings. Era un libro rojo de portada maltratada, grueso como nínguno que hubiera visto hasta entonces.

Una semana después Saraí fue a mi casa. Trabajamos en un par de protos y en un descanso, mientras ella descubría Porcelain de The Red Hot Chilli Peppers, yo le daba una hojeada a ese libro. No leí una sola de sus páginas, sólo pasé sus hojas viejas y ocres. El contácto con esa textura me sedujo. Para mi fortuna era un libro en prestamo de la biblioteca de la universidad. La mala noticia fue que no encontré el libro sino hasta seis meses después, en las siguientes vacaciones. 

Azteca es uno de mis libros favoritos. Tiempo después me hice de Sangre Azteca, del mismo autor, secuela del primero, que me dejó descepcionado y que, además, perdí al prestarlo al quedar bien con una guapa profesora con la que quería quedar bien. 

Han sido pocos los libros que me enganchan a tal punto de querer devorarlos. Azteca con sus más de setesientas páginas lo terminé en apenas 9 días. Ahora, mientras paseo por los pasillos de las librerias y ferias y veo un ejemplar de Azteca me vuelven la ganas de releer la historia. Sin embargo, me contengo pues no sería lo mismo leerla en hojas nuevas y blancas. La experiencia de la primera vez fue un enamoramiento de de los sentidos, vista, tacto, olfato. Me quedó con esa primera y única vez.

Es el día internacional del libro. Es un buen momento para recordar esos días.

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Cuartilla, Pedro Salinas

mauritius - infrared por sausyn

"mauritius - infrared" por sausyn

Invierno, mundo en blanco.
Mármoles, nieves, plumas,
blancos llueven, erigen
blancura, a blanco juegan.
Ligerísimas,
escurridizas, altas,
las columnas sostienen
techos de nubes blancas.
Bandas
de palomas dudosas
entre blancos, arriba
y abajo, vacilantes
aplazan
la suma de sus alas.
¿Vencer, quién vencerá?
Los copos
inician algaradas.
Sin ruido, choques, nieves,
armiños, encontrados.
Pero el viento desata
deserciones, huidas.
Y la que vence es
rosa, azul, sol, el alba.
punta de acero, pluma
contra lo blanco, en blanco,
inicial, tú, palabra.

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Viento aspero…

Paper Neg: Port Oneida por Matt Callow

"Paper Neg: Port Oneida" por Matt Callow

Viento aspero del este de memorias erosionadas.
Tocas a la puerta en noches densas.
Apuñalas la madera,
lámes los cristales.

Me hablas tras las paredes con tu idioma negro.
No quiero escuchar tu burla,
eres cruel como la estepa de donde has venido.
Vuelve a ella.
Escóndete entre en las praderas llanas.

Sal de mis pulmones y llévate tu sabor agrio.
Tus recuerdos,
tus días
ya no significan nada para mi.

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